www.mundonano.unam.mx | Mundo Nano| 2(2), julio-diciembre, 2009

Artículos de investigación

 

La implantación de la nanotecnología en España: muchas luces y algunas sombras

Pedro A. Serena*


* Investigador del Instituto de Ciencia de Materiales de Madrid del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). En la actualidad es miembro del Consejo Científico Asesor del CSIC, y del Consejo Asesor Científico del Parque Científico de Madrid. pedro.serena@icmm.csic.es.


Resumen:

Este artículo describe las principales acciones realizadas en España para llevar a cabo la implantación de la nanociencia y la nanotecnología durante la última década en diversos frentes: investigación, transferencia, divulgación, formación, etc. En particular, estas actividades se encuadran dentro del contexto de las acciones estratégicas que el Ministerio de Ciencia e Innovación ha impulsado desde el año 2004. Se describen algunos actos exitosos como la puesta en marcha de proyectos de investigación focalizada, el fomento de consorcios industriales, la formación de una gran red de investigadores, o la construcción de centros de investigación. Se indican también algunos problemas detectados causados por cierta falta de coordinación entre todos los actores involucrados.

Palabras clave: política científica, acciones estratégicas, implementación de nanotecnología, Plan Nacional de Investigación.

Abstract:

This article describes the main actions taken by Spain in order to achive the implantation of nanoscience and nanotechnology during the last decade in diverse fronts: research, transfer, transmission, training, etc. In particular this actions are framed within the context of the strategic actions that the Ministry of Science and Innovation had carried out since 2004. The text describes some successful actions such as the launch of focalized research projects; the stimulus to industrial consortiums: the training of a vast network of researchers; or the construction of research centers. Some problems are also identified, mainly as a result of the existence of some degree of lack of coordination among the actors involved.

Keywords: scientific policy, strategic actions, nanotechnology implementation, National Research Plan.

 
 
 

Introducción: un breve resumen de 50 años de historia

Ha transcurrido casi medio siglo desde el visionario discurso de R. Feynman (Feynman, 1960) que permitió soñar con dominar la materia a escala nanométrica, siendo el antecedente de lo que hoy llamamos nanotecnología. La llamada ley de Moore (Moore, 1965) se ha venido cumpliendo sin grandes problemas durante más de 40 años y ya se habla con toda familiaridad de las tecnologías de 32 nm para las generaciones de procesadores que tendremos en nuestras casas y oficinas a finales de este año. El propio término “nanotecnología” ha cumplido ya 35 años (Taniguchi, 1974). Nos separan más de dos décadas de la invención de los primeros microscopios de barrido, que nos han permitido desde entonces rastrear el nanomundo (Binnig, 1987). También han alcanzado la mayoría de edad las arriesgadas ideas de E. Drexler, que propuso la fabricación de materiales y dispositivos mediante técnicas ascendentes (bottom-up) usando minúsculos ensambladores de átomos y moléculas (Drexler, 1986). Los nanotubos de carbono se descubrieron un poco antes del nacimiento de los estudiantes que ahora ingresan en nuestras universidades (Iijima, 1991). Es cierto: la nanotecnología ha madurado en un lento proceso y ya se encuentra plenamente insertada en el sistema académico. Quizás es más correcto decir que la “nanociencia” es la rama científica que se ha estado desarrollando durante estas tres últimas décadas, pero el término nanotecnología es con el que solemos designar tanto los aspectos básicos como los aplicados de la investigación a escala nanométrica.

La inserción de la nanotecnología ha sido más pronunciada a lo largo de la última década, ya que los gobiernos de los países más avanzados del mundo han realizado una apuesta decidida por invertir grandes recursos financieros para fomentar la investigación en nanotecnología. Hay multitud de informes que contabilizan las grandes sumas de capital que la nanotecnología ha logrado atraer (Roco, 2005; Comisión Europea, 2005; Correia, 2007; Delgado, 2008; Delgado, 2009; Kleike 2009). Sin embargo, una gran parte de la inversión efectuada hasta la fecha tiene su origen en los fondos públicos, como suele ocurrir con las ramas más emergentes del saber. Estos recursos se han utilizado de forma similar en casi todos los países: para financiar proyectos multidisciplinares, la adquisición de costosos equipamientos, y la construcción de centros específicamente orientados a la investigación en nanotecnología.

¿Qué fuerza empuja a los gobiernos de las naciones más poderosas para mantener un ritmo creciente de inversiones en nanotecnología? No cabe duda que detrás de estas cantidades astronómicas existe la convicción entre los responsables políticos de que los desarrollos y avances de la nanotecnología van a constituir la base para la próxima revolución tecnológica. Una revolución tecnológica que, en convergencia con los avances en tecnologías de las comunicaciones, en biotecnología y en el ámbito de las neurociencias, puede suponer el tránsito hacia un nuevo modelo económico y social (Roco, 2002; Comisión Europea, 2004 A; Fontela, 2006; Delgado, 2008). Dicha revolución supondrá una gran oportunidad de negocio para las empresas de aquellos países que hayan tenido la capacidad de vislumbrar ese revolucionario futuro. Ahí reside, en parte, la fuerza que sigue impulsando la inversión en nanotecnología.

La percepción de la existencia de un gran negocio ha propiciado que el sector privado vaya aumentando su peso en la financiación de la nanotecnología. Se estima que la inversión conjunta público-privada en nanotecnología ha sido superior a los 18,200 millones de dólares en el año 2008 (Lux Research, 2008). Sin embargo, no todas las iniciativas para introducir las nanotecnologías en la industria van a generar beneficios de forma inmediata, lo que ha sido utilizado por algunos sectores para hablar del fracaso de las expectativas creadas. Además, la actual crisis económica, de carácter financiero, ha ralentizado las inversiones tanto públicas como privadas, por lo que en estos momentos existe cierta incertidumbre sobre el crecimiento del sector. A pesar de esta situación, las cifras del negocio vinculado alcanzaron en 2007 un volumen cercano a los 147 mil millones de dólares según la compañía Lux Research (Lux Research, 2008). Esta misma compañía mantiene la previsión de que este mercado alcanzará la increíble cifra de 3.1 billones de dólares en el año 2015. Es decir, en ese momento cada habitante del planeta acaparará una cuota del nanomercado de más de 300 dólares. Sin embargo, es fácil predecir que este negocio estará muy desigualmente repartido pues los habitantes de las economías más desarrolladas (EUA, Japón, la Unión Europea, Canadá, etc.) serán los grandes impulsores, clientes y beneficiarios del mismo.

Las ganancias que se esperan son suculentas, pero existen ciertos condicionantes que conviene tener en cuenta para que ese mercado se desarrolle siguiendo las predicciones de los expertos. Estos condicionantes de mercado tienen que ver con la percepción de la nanotecnología por parte de la población. El desarrollo de bienes de consumo o servicios basados en la nanotecnología se encontrará en su camino con problemas relacionados con aspectos éticos, medioambientales, sanitarios, de seguridad laboral, legales, etc. (Fielder, 1994; Roco, 2001; Sweeney, 2003; Baird, 2004; Shatkin, 2008; Delgado, 2008) La Comisión Europea, los gobiernos de EUA, de Japón, etc., están incluyendo entre sus prioridades estudios sobre toxicología, impacto ambiental, consecuencias éticas, percepción social, etc., de las nanotecnologías para lograr que éstas tengan un aterrizaje “suave y sin riesgos” en la sociedad, evitando una percepción generalizada negativa que pudiera bloquear el desarrollo e implantación de las mismas.

La implantación de la nanotecnología en España

Durante los últimos treinta años, España ha sufrido una gran transformación económica, cultural y social, situándose entre las diez economías más importantes del mundo (Banco Mundial, 2007). Este cambio ha sido fruto de diversos factores pero, sin duda alguna, el más importante ha sido su incorporación a la Unión Europea, que permitió, entre otras cosas, acceder a fondos estructurales y de cohesión con los que sufragar costosas infraestructuras. Pero el cambio experimentado también se debe a cuestiones más sutiles, como la adopción de nuevos modelos de gestión y organización o la libre circulación de ciudadanos y bienes entre países.

El ámbito científico también se ha beneficiado de las inversiones en infraestructuras, aunque quizás un factor que debe tenerse en cuenta es la existencia de una masa crítica de investigadores (con formación complementaria en el extranjero). Como consecuencia de este desarrollo científico, en estos momentos, el 3.1% de los artículos publicados en revistas internaciones tiene algún autor de una institución española, lo que nos sitúa en la novena posición mundial por número de artículos y en décima posición en cuanto al número total de citas (ISI Thomson, 2008). Todo este proceso de cambio se ha producido en un contexto de fuerte crecimiento económico y gracias a un paulatino cambio de actitud en los dirigentes políticos. Hoy día no existe ningún partido político, ni gobierno (local, regional o nacional) que no manifiesten su apoyo al aumento de la inversión en I+D como elemento imprescindible para convertirnos en una sociedad basada en el conocimiento, propuesta que está en el horizonte de las actuaciones a medio-largo plazo de la Unión Europea.

En España, la nanotecnología se ha desarrollado siguiendo los mismos patrones que las demás ramas científicas, aunque con algunas particularidades que condicionan el panorama actual (Correia, 2006; Correia, 2008). Para poder entender esta evolución vamos a diferenciar tres periodos diferentes.

1980-2000. Durante esta fase, los primeros desarrollos en nanociencia se producen en los laboratorios de universidades y centros de investigación, propiciando la formación de nuevos expertos que son los que en estos momentos pilotan la investigación en nanotecnología. Esta fase expansiva se produce en un entorno sociopolítico que favorece las inversiones en formación (agresiva política de becas) y la creación de numerosos grupos de investigación. Como hecho relevante se debe mencionar que el grupo de Nuevas Microscopías de la Universidad Autónoma de Madrid fue el segundo grupo del mundo en poseer un microscopio de efecto túnel (STM), equipo que fue cedido por H. Rohrer, uno de los inventores de este fascinante instrumento. Este hecho dio lugar a la aparición de toda una generación de científicos que han hecho de este campus uno de los más importantes del mundo en el uso de las técnicas de microscopía local (SPM). Sin embargo, durante esta etapa no existen indicios de coordinación entre los grupos y las administraciones públicas que ignoraban los desarrollos en nanotecnología.

2000-2004. A finales de los años 1990 surge en EUA la Iniciativa Nacional de Nanotecnología (Kleike, 2009) que se convirtió en referente en otros países. De esta forma, comienza una etapa en la que los investigadores españoles se organizan alrededor de redes como la desaparecida Nanociencia (Serena, 2005) o la Red NanoSpain (NanoSpain, 2009), que continúa ejerciendo de aglutinante de la comunidad científica. Durante esta etapa, surgen diversas iniciativas que contribuyeron tanto a conectar los grupos de investigación entre sí como a dar proyección internacional a dicha actividad. Se debe destacar en este punto la puesta en marcha de la serie de conferencias Trends in Nanotechnology (TNT, 2009). Durante éstas, las redes de investigación comienzan a ejercer cierta presión sobre los dirigentes políticos para que se tenga en cuenta a la comunidad que trabaja en nanotecnología.

2004-2009. Durante los últimos 6 años la nanotecnología ha entrado a formar parte de las prioridades de la Administración General del Estado, mediante la creación de una Acción Estratégica de Nanociencia y Nanotecnología que ha tenido cabida en los Planes Nacionales de Investigación, Desarrollo e Innovación (I+D+I) del periodo 2004-2007 (PNIDI, 2004) y del periodo 2008-2011 (PNIDI, 2008). Estas actuaciones recogen también las recomendaciones de la Comisión Europea para impulsar la implantación de programas específicos en nanotecnología (Comisión Europea, 2004 B).

Las líneas prioritarias de la Acción Estratégica de Nanociencia y Nanotecnología son:

Como se puede observar, existe una clara tendencia de favorecer la creación de conocimiento aplicado en sectores muy concretos. Dichos sectores fueron detectados mediante diversos estudios de prospectiva (OPTI, 2008) en los que diferentes temáticas científicotécnicas fueron analizadas, determinando su posición relativa en el entorno internacional, la capacidad tecnológica existente en el país para su posterior desarrollo y el interés que poseían desde una perspectiva de mercado.

Además de las actuaciones propias de los Planes Nacionales, en junio de 2005, el gobierno de España añadió otra más, el denominado Programa Ingenio 2010 (Ingenio, 2005), cuya finalidad es acelerar la convergencia con la Unión Europea. Esta nueva iniciativa destina abundantes recursos a la creación de consorcios estratégicos de investigación tanto públicos (Programa Consolider) como público-privados (Programa CENIT). El efecto de estas actuaciones aún no se ha podido calibrar dado que los proyectos aprobados bajo su cobertura sólo llevan dos años en marcha en el mejor de los casos. Estos consorcios estratégicos tienen también como objetivo el incremento de la transferencia de conocimiento desde el sector académico al productivo. Estos consorcios también intentan potenciar la creación de nuevas empresas de base tecnológica (NEBTS), que aprovecharían las infraestructuras que ofrece la extensa red de parques científicos y tecnológicos que cubre todo el territorio nacional (APTE, 2009).

Con la ayuda de todos estos nuevos instrumentos, las universidades, los organismos públicos de investigación, las fundaciones sin ánimo de lucro, los gobiernos regionales, y las empresas han fomentado la creación de grupos e institutos dedicados a nanotecnología. Las universidades también han propiciado la creación de estudios de posgrado de esta temática. Se puede decir que hay un gran dinamismo en España en el ámbito de la nanotecnología, aunque la situación económica actual ha ralentizado algo el ritmo de crecimiento.

La financiación de la nanotecnología en España

La financiación de la nanotecnología en España tiene diversas procedencias. Por un lado nos encontramos con un sector público descentralizado, donde actúan como agentes financiadores tanto el gobierno central como los gobiernos de las comunidades autónomas. Por otro lado, el sector privado no ha efectuado todavía una apuesta nítida por este sector. La cuantificación de la financiación es un tema complejo porque las estructuras de gestión de la información públicas no están suficientemente desarrolladas, por lo que es complejo conocer el gasto, número de proyectos y su tipología, etc., que cada gobierno regional financia. Algo similar ocurre con los fondos provenientes del sector privado: es muy difícil su identificación. Por lo tanto, los datos a los que se tiene acceso de una forma más fidedigna corresponden a las inversiones efectuadas por el gobierno central a través de diferentes informes que se han realizado desde el Ministerio de Ciencia e Innovación (Serena, 2009 A y B). Dichos datos revelan que se ha producido una gran inversión en proyectos, equipamientos, y edificios, que están permitiendo la formación de un verdadero entramado de centros de investigación de excelencia que describiremos más adelante.

Como ejemplo de la inversión efectuada en nanotecnología, el Cuadro 1 recoge la cifra actualizada que desde el gobierno de España se destinó a esta temática durante el año 2008. Tal como refleja dicho cuadro, esta inversión se ha llevado a cabo fundamentalmente desde dos ministerios, el de Ciencia e Innovación, y el de Industria, Comercio y Turismo. Las subvenciones otorgadas a proyectos, construcción de centros, equipamiento, etc., han sido superiores a los 60 millones de euros, mientras que se aprobaron casi 23 millones de euros en la modalidad de préstamos a empresas innovadoras. Estas cifras sitúan el conjunto del esfuerzo inversor por parte de la Administración General del Estado en más de 83 millones de euros, lo cual representa un esfuerzo superior a los 1.7 euros por habitante y año. Como se ha mencionado anteriormente estos datos no incluyen la inversión efectuada por los gobiernos de las comunidades autónomas ni la que se realiza desde el sector privado. Tampoco se tienen en cuenta algunas partidas presupuestarias de los departamentos de investigación del Ministerio de Defensa. En conjunto, estas cifras permiten a nuestro país situarse entre los quince países con mayor inversión per cápita en nanotecnología (Comisión Europea, 2005).

 

Cuadro 1 Esfuerzo presupuestario efectuado por el gobierno de España en el ámbito de las nanociencias y nanotecnologías durante el año 2008

Ministerio Cantidades otorgadas bajo la modalidad de subvención (k€) Cantidades otorgadas bajo la modalidad de préstamo (k€)
Ministerio de Ciencia e Innovación 56436.37 16288.31
Ministerio de Industria, Turismo y Comercio 4167.95 6301.56
Total 60604.32 22589.87

Fuente: Ministerio de Ciencia e Innovación de España (http://www.micinn.es) y (Serena, 2009B).

 

Los actores españoles de la nanotecnología

La comunidad de científicos que trabajan en nanotecnologías es muy grande y cubre todas las temáticas propias de este ámbito tan sumamente transversal. Por poner un ejemplo, la convocatoria del año 2004 de proyectos de investigación de la Acción Estratégica de Nanociencia y Nanotecnología recibió más de 580 solicitudes de otros tantos grupos de investigación. Es cierto que no todos los grupos que se presentaron a dicha convocatoria trabajaban en ese momento en nanotecnología, pero es evidente que muchos grupos entendieron que la nanotecnología era un tema de futuro al que deseaban acceder.

Una buena fuente de información sobre la actividad en nanotecnología en España la proporciona la Red NanoSpain (NanoSpain, 2009), con más de 275 grupos de investigación registrados en la actualidad, lo que representa a más de 1300 investigadores. Con los datos de esta red, se puede hacer una descripción realista de la situación actual de la nanotecnología española. La Figura 1 ilustra el tipo de institución al que pertenecen estos investigadores. Es evidente que el potencial investigador se concentra en el entorno académico, concretamente en las universidades, con el 53%, y en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), con el 22%. La aportación del sector privado y de los centros tecnológicos (generalmente vinculados al sector productivo) sólo representa, en conjunto, un 17% de los laboratorios donde se hace investigación en nanotecnología. Estos datos demuestran que en realidad se sigue haciendo más nanociencia que nanotecnología, aunque se observa un rápido crecimiento del porcentaje de los laboratorios más cercanos a las empresas.

 

Figura 1. Procedencia (por tipo de institución) de los grupos de investigación en nanotecnología en España

Fuente: Elaboración propia y Red NanoSpain (NanoSpain, 2009).

 

En cuanto a la distribución geográfica de la actividad en nanotecnología, la Figura 2 muestra que, tal como ocurre en otros ámbitos de la investigación española, son cuatro las comunidades autónomas en las que se concentra la actividad: Madrid (32%), Cataluña (18%), País Vasco (11%) y Comunidad Autónoma Valenciana (8%). Esta distribución muestra que el 70% de los grupos se concentran en los entornos geográficos donde existen universidades de gran tradición investigadora y, simultáneamente, mayor capacidad industrial. Otras regiones como Navarra o Aragón también tienen un papel relevante a pesar de su pequeño tamaño (en términos de población).

 

Figura 2. Distribución geográfica por comunidades autónomas de los grupos de investigación en nanotecnología en España

Fuente: Elaboración propia y Red NanoSpain (NanoSpain, 2009).

 

Ya conocemos a los actores, su número y dónde están ubicados. Ahora queda conocer en qué trabajan. La Figura 3 muestra la distribución porcentual de las temáticas en las que los grupos de investigación desarrollan su actividad. Es evidente que los temas más destacados son aquellos relacionados con nanomateriales (20%), nanopartículas (16%), química (10%) y biotecnología (9%). La importancia de estas temáticas quizás esté conectada con el tipo de tejido productivo del país, más orientado hacia la manufactura de nuevos materiales para los sectores de la automoción y la aeronáutica, la producción de nuevos catalizadores de aplicación en el sector químico, o hacia la producción de fármacos o sistemas de diagnóstico. Por otro lado, los grupos que realizan su actividad en las temáticas más básicos de fotónica, electrónica, magnetismo y espintrónica son menos abundantes. En este caso, estas actividades también tienen menos peso en la industria española, que no tiene su fuerte en el sector de la electrónica o las comunicaciones.

 

Figura 3. Distribución de las temáticas de investigación desarrolladas por los grupos de investigación en nanotecnología en España

Fuente: Elaboración propia y Red NanoSpain (NanoSpain, 2009).

 

Algunas actuaciones relevantes

En las secciones anteriores se ha puesto de manifiesto la existencia de dos elementos que explican el auge de la nanotecnología en España. Por un lado, la existencia de numerosos grupos de investigación, que cubren multitud de líneas de investigación, y, por otro, la puesta en marcha de mecanismos de promoción y financiación de la nanotecnología por parte de las administraciones públicas. En este caldo de cultivo, han sido muchas las iniciativas que se han desarrollado, como el establecimiento de redes nacionales, regionales o sectoriales, el diseño y la puesta en marcha de nuevos centros de investigación, la adquisición de equipamiento para mejorar el existente en centros más antiguos, la elaboración de informes y estudios de prospectiva, la puesta en marcha de planes de estudios en universidades, el apoyo a la realización de actuaciones dirigidas a la divulgación científica, etc. Es imposible realizar una descripción profunda de cada una de estas iniciativas en este artículo, por lo que se destacará a continuación sólo algunas de ellas. Las iniciativas que se describirán se han seleccionado por estar directamente relacionadas con los siguientes objetivos del Plan Nacional de I+D+I: (i) aumentar el apoyo a los grupos de excelencia; (ii) hacer más eficiente la transferencia de tecnología al sector productivo; (iii) mejorar las infraestructuras y garantizar su acceso a los grupos; (iv) incidir en la internacionalización de la ciencia; (v) coordinar las actuaciones de los distintos agentes financiadores de las actividades de I+D+I, y, (vi) acercar la ciencia a la ciudadanía.

 

Cuadro 2 Consorcios de grupos de investigación que han sido financiados en el periodo 2006-2008 dentro del Programa Consolider (Ingenio 2010)

Año Título del proyecto Investigador Organismo coordinador Financiación (kf )
2006 Investigación en materia de una nueva generación de materiales, células y sistemas para la conversión fotovoltaica Antonio Luque López Universidad Politécnica de Madrid (UPM) 4,000.00 €
2006 Nanotecnologías en biomedicina Ricardo Ibarra García Universidad de Zaragoza (UZ) 4,500,00 €
2006 Creación de un nuevo centro de i+d para la coordinación, desarrollo y gestión de la investigación en nanociencias en el país vasco Pedro M. Echenique Landiribar Universidad del País Vasco (UPV) 4,500.00 €
2007 Hybrid optoelectronic and photovoltaic devices for renewable energy Juan Bisquert Mascarell Universitat Jaume I de Castelló (UJIC) 4,000.00 €
2007 Nanociencia molecular Eugenio Coronado Miralles Universidad de Valencia (UV) 5,750.00 €
2007 Materiales avanzados y Nanotecnologías para dispositivos y sistemas eléctricos, electrónicos y magnetoeletrónicos innovadores Xavier Obradors Berenguer Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) 5,000.00 €
2007 Nanolight.es - Light control on the nanoscale Niek van Hulst Instituto de Ciencias Fotónicas (ICFO) 6,685.00 €
2008 Engineering metamaterials Javier Martí Sendra Universidad Politécnica de Valencia (UPV) 3,500.00 €

Fuente: Elaboración propia, Ministerio de Ciencia e Innovación de España (http://www.micinn.es) y (Serena, 2009B).

 
 

Figura 4.Mapa de los centros emergentes en nanotecnología en España. Los números indican la ubicación de los centros descritos en el Cuadro 3

 
 

Cuadro 3 Centros en marcha o en fase de construcción relacionados con la investigación en nanociencia y nanotecnología

Nombre del centro Patrocinadores Sitio web
1 Laboratorio Ibérico Internacional de Nanotecnología, Braga (Portugal) Gobiernos de Portugal y España http://www.iinl.org/
2 Centro de Investigación de Nanomateriales y Nanotecnología (CINN) Universidad de Oviedo, CSIC y Principado de Asturias (web no disponible)
3 CIC Nanogune (País Vasco) Gobierno Vasco, Universidad del País Vasco, y Ministerio de Ciencia e Innovación http://www.nanogune.eu
4 Instituto Universitario de Nanociencias de Aragón (INA) Universidad de Zaragoza y Gobierno de Aragón http://www.unizar.es/ina/ina.htm
5 Centre d’Investigacions en Nanociència i Nanotecnologia (CIN2) Institut Catalá de Nanotecnologia (Generalitat de Cataluña) y CSIC http://www.cin2.es
6 Institut de Ciències Fotòniques (ICFO) Generalitat de Cataluña http://www.icfo.es
7 Centro de Tecnología Nanofotónica de Valencia (NTC) Universidad Politécnica de Valencia http://www.ntc.upv.es/index.html
8 Centro Andaluz de Nanomedicina y Nanotecnología (bionand), Málaga Junta de Andalucía (sin web disponible)
9 IMDEA-Nanociencia Comunidad de Madrid y Ministerio de Ciencia e Innovación. http://www.nanociencia.imdea.org

Fuente: Elaboración propia y (Correia, 2008; Serena, 2009 A; Serena, 2009 B).

 
 

Figura 5.Imagen ganadora de la edición del año 2009 del concurso internacional SPMAGE, de imágenes obtenidas mediante microscopías de campo cercano (SPM). El autor es el Dr. Li Ang de la Universidad de Singapur. El título de la imagen es “Human malaria (Plasmodium malariae) infected red blood cells”.

Fuente: (SPMAGE, 2009).

 

El futuro: problemas a la vista y posibles soluciones

Se ha hecho un resumen del gran número de actuaciones que se están llevando a cabo en España para promover una investigación de calidad y competitiva internacionalmente en el ámbito de las nanotecnologías. Sin embargo, no todo es positivo y se detectan ciertos problemas que deben ser abordados para mantener el ritmo para lograr una eficiente implementación de las nanotecnologías tanto en el entorno académico como en el industrial. Los puntos siguientes especifican algunos de estos problemas y se mencionan las soluciones que ya se han propuesto (o que sería deseable proponer).

Conclusiones

Este artículo resume las principales actuaciones que en este momento se están llevando a cabo en el ámbito de la nanociencia y la nanotecnología en España. Las iniciativas mostradas tienden a fomentar la investigación básica sin perder de vista la importancia de su transferencia al tejido productivo. Esta situación se alcanza, en parte, gracias a los dos últimos Planes Nacionales de Investigación, Desarrollo e Innovación en los que la nanociencia y la nanotecnología se han colocado como prioridades del gobierno, adquiriendo la categoría de acción estratégica. Asimismo, se ha promovido la creación de un conjunto de centros de investigación que estarán a pleno rendimiento en los próximos diez años. Además, se están haciendo grandes esfuerzos por facilitar la conexión de los grupos españoles con los del resto del mundo, a través de diferentes convenios bilaterales y la participación en los foros internacionales. En su conjunto, la inversión de recursos públicos para promover la nanociencia y la nanotecnología en España ha superado los 80 millones de euros en 2008, lo que refleja la importancia que este tema ha adquirido en los últimos años.

Todas las iniciativas que se han repasado en este artículo representan una apuesta clara para que España se sitúe a medio plazo entre el grupo de países que pueden liderar el cambio hacia una sociedad basada en el conocimiento. El reto a corto plazo es mantener el impulso inversor, a pesar de encontrarnos en plena crisis económica, y mejorar la coordinación de todos los agentes implicados en el proceso de I+D+I.

Bibliografía